CARTAS DE AMISTAD...
Carta a una amiga Mi canción siempre ha sido un canto a la amistad. Tú, que me sigues desde tiempo inmemorial. Yo, que te admiro desde los tiempos de los bolindres y las chapas. Seguimos mirándonos de lejos: tú me extrañas, yo te juego a la aventura de verte un ratito, de oírte un minuto cada diez años. Y aun así aguantamos esta “amistad” que tú defiendes y que yo no entiendo igual. No sé cuántas clases de amistad existen… pero la mía no se parece a la tuya. La mía es un pozo donde he ido metiendo mis años, uno a uno, no para ahogarlos, sino para conservarlos. Y tengo la facilidad de sacar ese pozo cubo a cubo, con la polea del tiempo, año tras año. Cada vez pesa más. Mi amistad es grande, tan grande que me emociona cada vez que la saco a flote o la recuerdo. Qué amistad. Qué vieja está. Cansada. Ya no aguanta más. Pero resistirá. Sobre todo ahora, en estos tiempos en los que deberíamos acurrucarnos, oler la vida del otro, recuperar lo perdido: el tacto, el mirarnos de cerca sin m...