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CUENTO DE MIA Y EL YATE LADY MOURA

Es que lo vi y lo fotografié con mi Sony y casi vi sus interioridades...Era el yate Lady Moura. Qué escena tan mia : tú, tu Sony, y un gigante blanco que parece un sueño varado en la realidad. Y sí, cuando uno ve al Lady Moura de cerca, siente que casi puede mirar dentro, como si el barco respirara y dejara entrever sus secretos.EN REALIDAD LO TENDRIA A TRES QUILOMETROS DE DISTANCIA, PERO EL ZOOM HIZO LA REALIDAD. 🌫️ Lo que viste (aunque no se vea): las interioridades que se intuyen Lady Moura es uno de esos yates que, incluso desde fuera, insinúa su interior. No hace falta entrar: la arquitectura habla, los huecos hablan, las líneas hablan.La silueta y su semblante laverdad que impresiona. Lo que probablemente capté con mi Sony —aunque fuera solo un instante— es: Las terrazas hidráulicas que se abren como pétalos. Los ventanales gigantes, tan pulidos que parecen agua sólida. Los niveles escalonados, que dejan ver pasillos, sombras, reflejos. El helipuerto, que desde ciertos...

LADY MOURA...

Hoy Que sabes de Lady Moura? Lady Moura es uno de los yates más emblemáticos y legendarios del mundo: un símbolo de exceso, ingeniería adelantada a su tiempo y una pieza histórica dentro del universo de los megayates. ✨ Lo esencial en una línea Lady Moura es un gigayate de 105 metros, construido en 1990 por Blohm+Voss, que durante años fue el yate privado más grande del planeta y hoy sigue siendo una obra maestra flotante. 🌊 Historia y propietarios 1990–2021: Propiedad del magnate saudí Nasser Al‑Rashid, quien lo convirtió en un icono del lujo extremo. 2021: Vendido por unos 125 millones de dólares (aunque algunos compradores han afirmado pagar más). Propietarios recientes: Fuentes internacionales reportan que el comprador fue Sheikh Hamdan bin Mohammed Al Maktoum, príncipe heredero de Dubái. En México, se ha difundido que el empresario Ricardo Salinas Pliego lo adquirió en 2021 y lo utiliza para viajes familiares por Europa. (Ambas versiones circulan en medios distintos; ...

CUANDO ESCRIBO

Joaquin Fernandez Bello DE UNO DE MIS LIBROS.. .CUANDO EMPIEZO A ESCRIBIR. Cojo el tintero de tinta verde, cargo mi pluma plateada anacarada, y me imagino, o es ligera impresión que se está cargando de letras, de palabras de sentimientos y bonanzas, a la vez de margaritas de castañuelas y altramuces, de violetas y zanahorias, y también de verdes prados de regatos cristalinos, con su sonido continuo, que parece música tierna de fondo, de toda clase de insectos de animales filósofos, de mirlos recalcitrantes, de valles y montes de colores pastel, también de gatos y niñas bonitas, y sobre todo de musas queridas, de un ambiente lleno de ternura, y de luciérnagas y libélulas, que me animan y dan luz y belleza a mi vida ,como no voy a escribir sabiendo que mi pluma tiene dentro tantas ilusiones y sensibilidades, mariposas revoloteando y búhos nocturnos en busca de ratonzuelos elegantes, en el silencio de las noches sin luna, y en las madrugadas heladas, y todo eso dentro de mi pluma plateada...

CUENTOS NUEVOS DE MIA

1. LA NOCHE DE LAS ALMAS DESPARRAMADAS (Cuerpo — 12 pt — Garamond/Georgia — Justificado — Sangría 0,5 cm — Interlineado 1,15) Aquella noche, el cielo estaba tan bajo que casi rozaba los tejados del pueblo. Mía lo sintió en la piel: algo iba a ocurrir. Filomeno, el burro filósofo, levantó la cabeza desde el barbecho y murmuró: —Cuando el cielo baja, las almas suben. Y las estrellas están tan cerca que es fácil soñar. Y así fue. En los suelos desparramados del campo, Mía vio cómo las almas, los cerebros y los corazones se desprendían de la gente como si fueran semillas de luz. Ella también se desnudó de sí misma, sin miedo, y saltó al vacío. Ella misma se sorprendió y estaba encantada, disfrutaba. La nube mullida los recibió a todos. Era suave, blanca, nacarada. Allí se acomodaron y empezaron a girar como peonzas juguetonas. Giraron con tanta fuerza que saltaron chispas, y las chispas hicieron una explosión tan dulce que las piernas de Mía temblaron. Y los cielos s...

CARTAS DE AMISTAD...

Carta a una amiga Mi canción siempre ha sido un canto a la amistad. Tú, que me sigues desde tiempo inmemorial. Yo, que te admiro desde los tiempos de los bolindres y las chapas. Seguimos mirándonos de lejos: tú me extrañas, yo te juego a la aventura de verte un ratito, de oírte un minuto cada diez años. Y aun así aguantamos esta “amistad” que tú defiendes y que yo no entiendo igual. No sé cuántas clases de amistad existen… pero la mía no se parece a la tuya. La mía es un pozo donde he ido metiendo mis años, uno a uno, no para ahogarlos, sino para conservarlos. Y tengo la facilidad de sacar ese pozo cubo a cubo, con la polea del tiempo, año tras año. Cada vez pesa más. Mi amistad es grande, tan grande que me emociona cada vez que la saco a flote o la recuerdo. Qué amistad. Qué vieja está. Cansada. Ya no aguanta más. Pero resistirá. Sobre todo ahora, en estos tiempos en los que deberíamos acurrucarnos, oler la vida del otro, recuperar lo perdido: el tacto, el mirarnos de cerca sin m...

CARTA A UNA AMIGA

Mi Canción es el canto a la amistad , tÚ que me sigues desde tiempo inmemorial , yo que te admiro desde los tiempos de los bolindres y chapas , seguimos mirándonos y tu me extraña yo te juego a la aventura de poder verte un ratito de oírte cada un minuto cada diez años y aguanto que seamos amigos cuando no es así aunque te empeñes yo no entiendo así la amistad no sé cuantas clases de amistad existen ....la mía no tiene nada que ver con la tuya , la mía es un pozo donde fui metiendo todos mis años uno a uno y no para ahogarla sino para conservarla , y tengo la facilidad de sacar poco a poco cubo a cubo con la ayuda de la polea del tiempo año a año y cada vez pesa más mi amistad es grande , tan grande que me emociona cada vez que la saco a flote o la recuerdo.....que amistad ...que vieja está , cansada y ya no aguanta más , pero resistiremos sobre todo en estos tiempos donde nos tendríamos que acurrucar , que olernos nuevamente perdimos muchas cosas , el tacto . el mirarnos de cerca sin ...

La noche de las almas desparramadas — Cuento de Mía

La noche de las almas desparramadas — Cuento de Mía Aquella noche, el cielo estaba tan bajo que casi rozaba los tejados del pueblo. Mía lo sintió en la piel: algo iba a ocurrir. Filomeno, el burro filósofo, levantó la cabeza desde el barbecho y murmuró: —Cuando el cielo baja, las almas suben. Y las estrellas estan tan cerca que es facil soñar Y así fue. En los suelos desparramados del campo, Mía vio cómo las almas, los cerebros y los corazones se desprendían de la gente como si fueran semillas de luz. Ella también se desnudó de sí misma, sin miedo, y saltó al vacío. Ella misma se sorprendió y estaba encantada, disfrutaba. La nube mullida los recibió a todos. Era suave blanca anacarada. Allí se acomodaron y empezaron a girar como peonzas juguetonas. Giraron con tanta fuerza que saltaron chispas, y las chispas hicieron una explosión tan dulce que las piernas de Mía temblaron. Y los cielos se enrojecieron y se llenó de vida el firmamento y bailaron las estrellas y la luna llenó ...